Revisitar el caos sobre ruedas
Twisted Metal III, lanzado originalmente en 1998, continúa el legado de acción vehicular de la franquicia con un tono más oscuro y pesado. Desarrollado por 989 Studios, se basa en la fórmula establecida de batallas de coches caóticas en arenas destructivas, cada una llena de armas, potenciadores y peligros. Los jugadores regresan a Calypso y su brutal torneo por el codiciado premio—un deseo.
Una batalla a muerte en forma de vehículo
Twisted Metal III mantiene el combate basado en arenas, donde los jugadores seleccionan de un elenco de conductores excéntricos con vehículos únicos y ataques especiales. Las partidas se desarrollan en escenarios extensos como Washington, D.C., Tokio y Egipto, cada uno lleno de elementos destructibles interactivos que añaden tanto estrategia como espectáculo. Sin embargo, tiene controles torpes y física, lo que hace que la conducción precisa sea menos satisfactoria.
Los elementos narrativos se inclinan hacia el humor oscuro característico de la serie. La historia de cada conductor y su deseo final se revelan a través de finales peculiares que reflejan el tono retorcido de Twisted Metal, pero las escenas cortadas carecen del acabado de entregas anteriores, confiando más en una presentación simplista. Aun así, el elenco de personajes sigue siendo uno de los puntos destacados, con vehículos icónicos como Sweet Tooth regresando junto a nuevas adiciones.
Un paseo oscuro pero desigual
Twisted Metal III ofrece el caos vehicular característico de la serie con arenas más grandes, entornos destructivos y un elenco colorido de conductores excéntricos. Aunque el combate caótico y el humor oscuro se mantienen fieles a las raíces de la franquicia, los controles torpes, la física anticuada y las escenas cinemáticas menos pulidas lo retienen de la grandeza. Los fanáticos de la serie aún encontrarán disfrute en la carnicería, pero sigue siendo una de las entradas más desiguales en el legado de Twisted Metal.






